jueves, 15 de noviembre de 2012

¿De verdad?

+¿Ves a aquella chica?
-¿Cuál?
+ Aquella de allí, la morena. La que tiene unas pestañas enormes, el pelo castaño y muy liso, los ojos oscuros y una mirada indefinida, que aparenta unos veinticinco años, y que lleva puestos un vestido color beige con un cinturón ancho marrón por de bajo del pecho, ¿la ves?
-Sí, creo que sí, ¿es aquella que se ha parado a hablar con ese hombre que lleva varios tatuajes y que anda pidiendo en las calles?
+Sí, esa misma.
-¿La conoces?
+Sí, se llama Helena, hace más o menos diez años, era amiga mía, de hecho, ambos conocíamos al hombre con el que se ha parado a hablar, se llamaba Jaime creo recordar, por cierto, ¿ves a aquel hombre, que lleva traje de chaqueta, que tiene los ojos azules, moreno, que no la quita un ojo de encima?
-Sí, ¿También le conoces?
+Sí, aquel hombre, si los rumores son ciertos, sigue siendo su novio, creo recordar que se llamaba Ángel, pero no me hagas mucho caso, a ese a penas lo conocía.

------------------------------------Visión de la situación de Helena----------------------------------------

No podía ser cierto, no podía ser él, otra vez no. Llevaba casi diez años sin verle, ¿por qué tenía que aparecer ahora? ¿No le bastaba con haberme jodido durante tres años?
Pero bueno, miradle, está ahí, sentado a un lado de la calle, pidiendo. No tiene de qué vivir, supongo, que para eso le ha servido ser tan guay. ¿Y ahora me pide que vaya a donde está?
Bueno, la verdad, me pilla de paso para donde voy, me pilla de paso para llegar hasta el coche, en el que me espera, él, Ángel, el que siempre estuvo ahí, el que se encargó de recoger los pedazos rotos de mi corazón...

Vi a Jaime, y sentí que el mundo se me caía encima, y con la cabeza bien alta me dispuse a pasar al su lado.
-Helena, ¡Helena por favor!
-¿Qué quieres?- dije mirándolo con crueldad y dolor. Me dolía, verle ahí, sin nada, pidiendo por las calles.
-Por favor, Helena, necesito tu ayuda.- dijo con desesperación.- No tengo nada ni a nadie, estoy solo Helena, siento todo lo que te hice, pero, por favor, ayúdame.
-¿Perdona? ¿Pretendes volver a mi vida después de todo lo que me hiciste sufrir? ¿Cómo puedes ser así? Te fuiste, te recuerdo, que dijiste, que no querías saber nada de mí, que me querías fuera de tu vida. No puedes hacerme esto.
-Helena, ya te he dicho que lo siento, me comporté como un auténtico gilipollas, te juro que lo siento.-dijo mientras la desesperación se hacía cada vez más presente en su mirada.
-Por favor, no me hagas esto... me hiciste demasiado daño.- cada vez que murmuraba cada una de las palabra notaba como se iba formando un nudo en mi garganta.- Me viste sufrir, y no hiciste nada, te reíste de mí, me viste gritar de dolor, te pedí arreglar las cosas, y me dijiste que no querías saber nada de mí, que sabía perfectamente lo que había hecho y que me jodiera. Sabías perfectamente que hubiese hecho lo que fuese por ti, que hubiese esperado eternamente, pero, jugaste conmigo, me hiciste ver todos mis defectos, me hiciste odiarme a mi misma, me hiciste sentir que no valía nada. ¿De verdad quieres que te ayude, cuando hace diez años, casi muero de desesperación?- dije con odio, antes de empezar a utilizar el sarcasmo.- ¿Cómo fue que dijiste aquella vez? ¿Qué me moría por tus huesos? JAJAJAJJAJAJA
-Por favor, de verdad, lo siento.
-Yo también siento no poder ayudarte. Adiós.
Su mirada de sorpresa se acentuó cuando pasé de largo y me dirigí hasta el coche de Ángel.

------------------------------------ Transeúntes-----------------------------------------------------------

+Me sorprende como ha terminado todo
-¿Por? Veo normal que si el la hizo daño ella no quiera saber nada de él.

+La verdad, me sorprende, porque ella le amaba, mírala, esta llorando abrazada a Ángel, dentro del coche. Ella sabe que ha hecho lo correcto, pero, ha sido la decisión más difícil de su vida, estoy seguro.



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